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La pericial médica, Artículos y entrevistas  Dr. Superby

 

 

 

La falta de pruebas clínicas no presume una negligencia

 

 

El hecho de que falten algunas pruebas clínicas o algunas aparezcan mal informadas no determina una actuación alejada de la lex artis. Así lo ha señalado el Supremo, que ha absuelto a la Administración de la demanda de los padres de una niña que nació con encefalopatía grave.

 

Gonzalo de Santiago 13/01/2009

 

 

 

La Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de los padres de una niña que nació con una encefalopatía grave después de un parto. El alto tribunal señala que, a pesar de que faltaban algunas pruebas clínicas "o que algunas de ellas no aparecieron informadas, de ahí no puede extraerse la valoración de una actuación médica no conforme a la lex artis, de modo que de ella pueda surgir un título de imputación". El fallo argumenta que las maniobras del parto fueron correctas, que la expulsión vaginal estaba indicada y que la hemorragia intraventricular no se ha podido determinar.

La gestante ingresó en un centro hospitalario debido a la rotura de la bolsa amniótica y el parto tuvo lugar encontrándose el feto de nalgas. Resultó sin incidencias, si bien se realizó aspiración de secreciones y se objetivaron lesiones en partes blandas. La recién nacida ingresó en prematuros con dificultad en la respiración, vómitos de sangre, dificultad en abrir la boca, ligera cianosis y cadera izquierda laxa. Aproximadamente 19 horas después del parto presentó un cuadro de hipertonía, puños cerrados y expulsión de espuma por la boca y, horas más tarde, acidosis metabólica, hiperglucemia, hematuria, proteinuria y elevación de la creatinina.

Su evolución fue inestable, objetivándose una crisis de hipertonia, rasgos dismórficos, distrés respiratorio, reflujo gastroesofágico y vómitos. Tras la práctica de un electrocardiograma y un electromiograma, fue trasladada a otro hospital con el diagnóstico de neumonía, anemia y trastorno neurológico no filiado. Posteriormente, tras diversos estudios, la niña fue dada de alta con el diagnóstico de encefalopatía grave. Tras otra consulta le fue diagnosticado un cuadro secuelar a probable agresión prenatal, que cursa con discretos rasgos dismórficos, fallo en el medrar, microcefalia y discreto retraso madurativo.
 

 


Informe pericial


El alto tribunal escogió el informe emitido por el perito médico llamado por la parte recurrente, "dado su carácter independiente y contradictorio y porque refleja un exhaustivo examen y análisis de las vicisitudes acaecidas antes, durante y después del nacimiento de la niña". Según este especialista, el parto estaba catalogado como de alto riesgo, dado que el feto estaba posicionado de nalgas y esta clase de parto puede condicionar la evolución posnatal con malformaciones y complicaciones, más frecuentes que en otros casos.

No obstante, "el estudio de las radiografías permite considerar que la expulsión vaginal estaba indicada". Se cumplieron todos los requisitos conforme a los protocolos "y la paciente fue correctamente seleccionada para el parto vaginal con arreglo a los criterios asistenciales vigentes en ese momento en España y en las distintas escuelas gineco-obstétricas, con lo que el riesgo obstétrico para el parto vaginal era asumible, como se demostró con un parto de evolución rápida, gráfica de monitorización materno-fetal intraparto normal y una exploración neonatal excelente, sin necesidad de cesárea, así como la no existencia de asfixia fetal".

El perito señala que no constaba infección congénita y que no está determinada la etiología de la hemorragia intraventricular, dado que este tipo de patologías están asociadas más bien a fetos prematuros que a partos en los que el feto se encuentra posicionado de nalgas". Además, la gráfica de la monitorización maternofetal fue correcta, por lo que no puede asociarse la encefalopatía hipóxico-isquémica a las maniobras del parto o la asistencia prestada.

 



La hipoxia no causó la hemorragia


La combinación de un parto de nalgas y la prematuridad del bebé fueron los condicionantes que provocaron la hemorragia cerebral que sufrió un bebé que nació con minusvalía, según el TSJ de Madrid (ver Diario Médico del 10-IV-2008).
 
 

 

 

Fuente:  Diariomedico.com

 

 

 

 

 

www.periciamedica.es

   

 

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