Pericia Médica - Negligencia médica  - Mala praxis  -  Lex artis  -  Peritaje medico

  • Presentación
  • Dr. Superby
  • Lo más leído
  • Responsabilidad
médica
  • Prensa
  • Enlaces de
interés
  • Contacto
 
INICIO BÚSQUEDAS EN EL SITIO CONTACTO MÓVIL

 

La pericial médica, Artículos y entrevistas  Dr. Superby

 

 

 

 

La Pericial médica: Para qué sirve?

Alejandro Superby

 

 

Dr. Alejandro Iván Superby JeldresEs bien conocido que las reclamaciones por presunta mala praxis médica han aumentado considerablemente en nuestro país y que este aumento viene paradójicamente unido a la enorme expansión del conocimiento de la Medicina.

 

Nadie duda de los avances espectaculares en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades. Hemos asistido a  la cada vez mayor especialización de los médicos en parcelas del saber que antes apenas se conocían y es que la súper- especialización médica ha llegado para quedarse. Pero no debemos olvidar que existe una relación directa entre mayor grado de especialización y el riesgo. Mantenemos el criterio que la medicina no es una ciencia exacta y que el riesgo es inherente a nuestra actividad. Si añadimos que existe una cuota de deshumanización en la actividad médica sobre todo en los grandes centros hospitalarios con una pérdida de la relación médico/paciente y por tanto también de la necesaria atmósfera de confianza (cada vez me atiende un especialista diferente…) cualquier resultado no exitoso, sobretodo en el campo de la cirugía, podría ser el primer eslabón de una futura denuncia.

 

Sin embargo tampoco debemos olvidar que la obligación del médico-nuestra obligación- para con nuestros pacientes es una obligación de MEDIOS y no de RESULTADOS. Es decir que estamos obligados a prestar asistencia sanitaria con la diligencia debida poniendo no sólo nuestros conocimientos  actualizados al servicio del paciente sino también los medios técnicos necesarios para obtener un diagnóstico y perfilar el tratamiento más adecuado para su patología sin garantizar su curación.

 

Por otra parte al médico no se le puede exigir que siempre acierte en el diagnóstico. Desde un punto de vista jurídico no es exigible el acierto, ni es sancionable el error diagnóstico, salvo cuando éste sea manifiestamente negligente o se aparte de los estándares científicos de manejo habitual (Guías de práctica clínica y/ o Protocolos médicos de diagnóstico y tratamiento) o bien cuando  del error de diagnóstico o de tratamiento, se  añade un riesgo para el paciente que escapa al control del médico, produciendo un daño que en circunstancias “normales” no debería haber ocurrido. Es decir, que el daño producido sea la materialización de un riesgo relevante y previsible.

 

Existe un término que ha venido dominando la esfera de la actuación del médico cuando es valorada bajo la óptica  en sede judicial: La Lex artis y que fue definida en su día en la Sentencia del Tribunal Supremo del mes de Marzo/1991,  que dice así:

“Es aquel criterio valorativo de la corrección del concreto acto médico ejecutado por el profesional de la medicina- ciencia o arte médico-que tiene en cuenta las especiales características de su autor, de la profesión, de la complejidad y trascendencia vital del acto y en su caso, de la influencia de otros factores endógenos (estado previo, familiares y de la organización sanitaria) para calificar dicho acto conforme o no con la técnica normal empleada”.

 

Podemos ser denunciados en sede Penal (querella criminal), en sede Contencioso-administrativo, en este caso es la Administración sanitaria para la cual trabajamos la denunciada (SERMAS si trabajamos en un Hospital público de Madrid, o contra el SESCAM si lo hacemos en  uno de la Comunidad de Castilla La Mancha por citar dos ejemplos). También podemos ser denunciados en sede Civil cuando existe una relación contractual entre médico y paciente, habitualmente en las consultas privadas.

 

Reproducimos por su interés lo que señalan las Sentencias del TS de 26/6/2008; del 20/3/2007 y 29/6/2011 en relación con la Responsabilidad sanitaria: “A la administración no es exigible nada más que la aplicación de las técnicas sanitarias en función de los conocimientos de la práctica médica, sin que pueda sostenerse una responsabilidad basada en la simple producción del daño, puesto que en definitiva lo que se sanciona en materia de Responsabilidad Sanitaria es una indebida aplicación de medios para la obtención del resultado, que en ningún caso puede exigirse que sea beneficioso para el paciente”.

 

La mayoría de las Denuncias por responsabilidad sanitaria se orientan en sede Contencioso administrativa, ya que como decíamos este régimen jurídico es el competente para conocer sobre las demandas por presunta mala praxis contra los médicos que ejercen su labor en el Servicio Público de salud.

 

Según la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, el derecho a reclamar prescribe al año de producido el hecho o el acto que motive la indemnización o de manifestarse su efecto lesivo. En caso de daños de carácter físico o psíquico a las personas, el plazo empezará a computarse desde la curación o la determinación del alance de las secuelas.

 

Los requisitos necesarios  para que prospere la demanda sobre Responsabilidad patrimonial de la administración sanitaria son los siguientes:

 

1.- Hecho o acto imputable a la administración sanitaria a consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.

 

2.- Lesión sufrida por los particulares y que estos no tengan el deber jurídico de soportar de acuerdo a la ley.

 

3.- Relación de causalidad entre el funcionamiento del servicio y la lesión causada.

 

4.- Ausencia de fuerza mayor.

 

El Dictamen médico  pericial o la pericial médica es el medio de prueba en el cual un profesional médico, ajeno a las partes en conflicto  dictamina sobre un tema para el cual es conocedor, auxiliando de esta forma al juez en la toma de decisiones. Es en suma un instrumento técnico de carácter no vinculante para el juez que lo ayuda al carecer este de conocimientos médicos que subyacen en el litigio.

 

La trascendencia de la labor por parte de los peritos médicos como auxiliares de la función del juez se hace cada vez más patente dada la creciente e imparable complejidad técnica de las cuestiones en litigio. Es por ello que se hace completamente necesaria regular la formación del médico perito no sólo en la cualificación profesional, peritando sólo como especialista en la materia en litigio (Neurocirujano, Traumatólogo,  Neonatólogo, Obstetra, Internista o Cirujano Plástico) por describir las especialidades más prevalentes en litigio, sino también en la vertiente de los conocimientos propios del  Derecho Sanitario. De esta forma la cualificación pericial será infinitamente mejor favoreciendo el prestigio de los médicos peritos y la homogeneidad en su actividad pericial en los juzgados.

 

El médico especialista que emita un dictamen debe ser el idóneo para tratar la cuestión médica en litigio. Así lo establece la LEC, en su artículo 340, al señalar que los peritos deben estar en posesión del título de especialista en la materia objeto del dictamen.

 

Existen peritos de parte, aquellos que son llamados por la parte demandante y peritos judiciales, aquellos que son llamados por el juez. El órgano judicial tiene absoluta libertad para valorar los dictámenes periciales con arreglo a las reglas de la sana crítica. Además el perito médico debe ratificar su dictamen en sede judicial y responder las distintas  cuestiones que se le planten. Su opinión tiene que basarse en datos bibliográficos acreditados que puede exponer en respuesta a las preguntas. El análisis de la actuación médica en un momento  y en un entorno determinado no es tarea fácil y el perito necesita una gran capacidad analítica y de síntesis para explicar lo sucedido en el litigio desde el punto de vista médico, situándose en la esfera de la imparcialidad  y de esta forma dar una versión de los hechos  tanto si se ha vulnerado la Lex artis como si se ha ajustado a la misma.

 

La calidad y credibilidad del dictamen pericial para el órgano judicial vendrán determinadas no sólo por la cualificación del médico perito, sino por la solidez de sus deducciones y la capacidad racional de enumerar y defender sus conclusiones.

 

 

Dr. Alejandro Iván Superby Jeldres

Especialista en Medicina Interna y A. Digestivo

Especialista en Derecho Sanitario

Perito médico Judicial

www.peritajedrsuperby.es

 

 

 

www.periciamedica.es

   

 

Diseño web y Posicionamiento SEO  Otros trabajos de diseño web